Y entonces hay estaba yo, viajando con una extraña, ya no llovía ni nada, el todo el camino no pronuncio ninguna palabra y era un poco incómodo, aunque pense ¿porque hablarme? Entonces eso me tranquilizo un poco, pero el silencio era demasiado incómodo incluso para mi que estaba acostumbrado a nunca hablar con nadie, porque me pregunto tantas bobadas. Cuando de repente pas!!! Algo golpeamos.